Cuando uno es fan de la Fórmula 1 y tu equipo es Ferrari, visitar el Autodromo Nazionale di Monza se vuelve un imperdible. Estar ahí fue inolvidable: la pasión, la organización, y ver a miles de personas vestidas de rojo creando una auténtica marea tifosi fue una experiencia que eriza la piel.
Si estás planeando este emocionante viaje, aquí te comparto algunos consejos prácticos para que lo disfrutes al máximo:
🛏️ Hospédate en Milán
Sin duda, Milán es la opción más cómoda por conectividad, precios y variedad de actividades. Durante los días de prácticas y calificación, puedes pasar la tarde-noche disfrutando un Milán de ensueño. Además, es más económico que quedarse en Monza.


Lo ideal es hospedarse cerca de las estaciones Porta Garibaldi o Milano Centrale, desde donde salen los trenes directos a Monza.
🚆 Cómo llegar al circuito
Desde cualquiera de las dos estaciones (Porta Garibaldi o Milano Centrale), puedes tomar el tren hacia Monza. Nosotros compramos los boletos por internet en la página de Trenord, pero también puedes adquirirlos en la estación. El ticket incluye el traslado en los autobuses lanzadera (shuttle buses) que te llevan del tren al circuito. Todo el proceso es muy organizado.
Una vez que llegas al parque de Monza, empieza la aventura a pie. Aunque creas estar cerca, prepárate para una caminata larga bajo el sol intenso del verano italiano. El lugar es enorme y no hay mucho personal para orientarte, así que vale la pena tener claro desde antes por qué puerta debes entrar. Eso sí, no te preocupes demasiado: si te unes a la impresionante marea roja de tifosi, tarde o temprano llegarás. Ellos son la mejor brújula.
Después de la carrera, los autobuses de regreso salen del mismo punto donde te dejaron. Desde ahí volverás a la estación de Monza para tomar el tren de regreso a Milán. Hay personal indicando los andenes correctos, pero revisa bien a qué estación debes llegar en Milán, ya que hay varias opciones y puede ser confuso con la emoción del día.



🏟️ Ya dentro del circuito…
En el interior encontrarás lo esencial: baños portátiles, venta de alimentos y bebidas, y varios puntos para rellenar botellas de agua (aunque las filas son largas). El ambiente es seguro, familiar y festivo.
Nosotros estuvimos en la grada 21, ubicada justo antes de la icónica curva Parabólica. Desde ahí, no solo tuvimos una gran vista de la pista, sino que también tuvimos acceso a la Fan Zone. Este espacio fue uno de nuestros favoritos: pudimos ver entrevistas en vivo con pilotos y directivos durante el viernes y sábado, disfrutar de música con DJs, probar simuladores de F1, recorrer exposiciones de autos, comprar mercancía oficial y participar en varias actividades interactivas. Un verdadero paraíso para los fans.
Tip: Llévate una frazada, sábana o algo ligero para poder tirarte en el pasto durante los intermedios. Los árboles del parque de Monza son enormes y dan una sombra deliciosa. Es el lugar perfecto para descansar un rato entre sesiones y recargar energía.





🏁 El momento mágico: caminar en Monza
El domingo, cuando cae la bandera a cuadros, no todo termina ahí. En ciertas zonas del circuito permiten el acceso a la pista, y si estás entre los afortunados… ¡corre! Literal. La gente se lanza a toda velocidad hacia la recta principal para acercarse lo más posible al podio. Ver la premiación desde ahí, rodeado de euforia, papelitos al aire y aplausos, es un momento que te pone la piel chinita. Y cuando todo termina, quédate un rato. Respira. Mira a tu alrededor. Estás en Monza, pisando historia, viviendo un sueño.



🏁✨ Monza fue una meta tachada de la lista, pero también un recuerdo que guardaremos para siempre. Si tú también sueñas con vivir experiencias únicas como esta, sigue explorando conmigo. Para más tips, guías o consejos de viaje, no dudes en suscribirte, seguir la página de Instagram o contactarme. ¡Nos vemos en la próxima vuelta al mundo!
Deja un comentario